Alerta por tormenta invernal que podría dejar sin electricidad y calefacción a más de 200 millones de personas

Luis Alfredo Ledezma
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A lo largo del sur y el este de Estados Unidos, más de 200 millones de personas enfrentan este viernes, 23 de enero, una amenaza invernal que podría dejar a comunidades enteras sin electricidad ni calefacción. 
La acumulación de hielo puede romper ramas y derribar árboles, generando cortes masivos de electricidad y riesgos para la infraestructura eléctrica. / Archivo

A lo largo del sur y el este de Estados Unidos, más de 200 millones de personas enfrentan este viernes, 23 de enero, una amenaza invernal que podría dejar a comunidades enteras sin electricidad ni calefacción. 

La llegada de una tormenta caracterizada por la acumulación de hielo sobre infraestructuras críticas ha encendido las alarmas entre autoridades y empresas eléctricas, que advierten sobre un riesgo inminente para el suministro energético. 

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Como se sabe, las temperaturas bajo cero, combinadas con lluvia helada, crean un escenario propicio para interrupciones prolongadas en medio de una ola de frío que ya afecta a gran parte del país. 

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) mantiene activas advertencias de tormenta invernal y hielo en estados como Texas, Luisiana, Misisipi, Alabama, Tennessee y Georgia.  

¿QUÉ ESTÁN HACIENDO LAS COMPAÑÍAS PARA MATENER LA LUZ?  

Empresas como Duke Energy y la Tennessee Valley Authority han desplegado miles de trabajadores para atender posibles emergencias, mientras los gobiernos estatales piden a la población tomar medidas preventivas.  

La memoria de la tormenta Uri de 2021, que dejó millones sin luz y provocó cientos de muertes en Texas, sigue presente como recordatorio de la vulnerabilidad de la red eléctrica ante fenómenos de este tipo. 

Ante este panorama, las empresas eléctricas han reforzado sus protocolos y equipos.  

ERCOT, operador de la red en Texas, asegura que el sistema está más preparado que en años anteriores, aunque reconoce que ningún nivel de preparación puede evitar los efectos directos del hielo sobre cables y vegetación. 

Duke Energy ha movilizado más de 18.000 trabajadores en las Carolinas, mientras que la TVA destaca sus inversiones recientes en modernización y redundancia de líneas. 

En paralelo, autoridades locales han ordenado la limpieza preventiva de árboles cercanos a tendidos eléctricos para reducir riesgos. 

LLUVIA HELADA  

La lluvia helada, uno de los elementos más peligrosos de esta tormenta, se forma cuando la lluvia atraviesa una capa de aire frío y se congela al tocar superficies.  

Esta capa de hielo añade un peso considerable sobre árboles, postes y líneas eléctricas, lo que puede provocar su colapso.  

El NWS estima que en algunas zonas la acumulación podría superar los 12 milímetros, suficiente para causar daños estructurales severos.  

Por tanto, expertos en infraestructura advierten que la caída simultánea de múltiples líneas podría dejar a regiones enteras sin servicio durante varios días. 

IMPACTO DE LOS APAGONES  

Las consecuencias de un apagón en esta región del país pueden ser especialmente graves, ya que la mayoría de los hogares depende de la electricidad para la calefacción.  

La pérdida del suministro implica no solo frío extremo dentro de las viviendas, sino también la interrupción de dispositivos médicos, refrigeración de alimentos y medicamentos, y servicios básicos.  

Investigaciones citadas por medios y agencias informativas recuerdan que, durante la tormenta Uri, las comunidades hispanas y afroamericanas sufrieron los cortes más prolongados, evidenciando desigualdades en la resiliencia de la infraestructura. 

Con la nueva tormenta en desarrollo, millones se preparan para un escenario que podría poner nuevamente a prueba la capacidad energética del país. 

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