Por la Dra. Carmen Mantellini
Un gran saludo a mis lectoras de Caraota Digital, como siempre agradecida por sus comentarios en mis redes sobre lo que habanos en este espacio la semana pasada, la importancia de la tecnología láser para mejorar nuestra calidad de vida.
Cuando surge una tecnología tan prometedora como el láser vaginal o quirúrgico, es natural que despierte entusiasmo. Sin embargo, en la medicina responsable, el entusiasmo debe ir de la mano con la evidencia científica. ¿Qué sabemos hoy y hacia dónde vamos con el uso del láser en la salud femenina?
Lo que la ciencia confirma
Hoy contamos con datos sólidos que respaldan el uso del láser en el Síndrome Genitourinario de la Menopausia, especialmente para mujeres que no pueden usar hormonas. También vemos resultados alentadores en la cirugía de Endometriosis y en la patología uterina ambulatoria. No estamos ante una «moda», sino ante una herramienta con mecanismos biológicos bien definidos: bioestimulación, remodelación de tejidos y precisión térmica.
A pesar de los beneficios evidentes, como profesionales de la salud debemos ser transparentes:
1. Evidencia en construcción: Aunque los estudios actuales son muy positivos, aún necesitamos investigaciones a más largo plazo para determinar la duración exacta de los efectos y los protocolos de mantenimiento ideales.
2. Complemento, no sustituto: El láser no viene a eliminar los tratamientos estándar. Es una pieza más de un rompecabezas terapéutico que debe ser individualizado. No todas las pacientes son candidatas, y el criterio clínico sigue siendo soberano.
3. Capacitación profesional: La tecnología por sí sola no cura; lo hace el profesional entrenado que sabe cómo aplicarla. El uso incorrecto de estas energías puede tener riesgos, por lo que la elección del especialista es crucial.
El láser representa una frontera emocionante en la ginecología. Nos permite ofrecer respuestas a mujeres que antes tenían opciones limitadas. El futuro de la ginecología en Venezuela pasa por la integración de estas tecnologías en una práctica médica ética, humana y, sobre todo, basada en la mejor evidencia disponible. La innovación es el camino, pero la seguridad de la paciente es el destino.
Hoy cierro una gran temporada con ustedes en esta columna, han sido más de 4 años compartiendo información cada miércoles, agradecida por cada comentario y preguntas que me hicieron llegar, sigo con ustedes conectada por mis redes sociales para tenerlas informadas con bases científicas y consejos prácticos: X, TikTok e Instagram: @dramantellini.
Mil gracias a Caraota Digital y a ustedes por todo. Nos seguiremos viendo.
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