Una mujer británica fue asesinada a tiros por su padre mientras visitaba su casa en Texas y se reveló que ambos habrían discutido sobre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
De acuerdo con lo reseñado por la BBC, el asesinato de Lucy Harrison ocurrió en enero de 2025 en la ciudad de Prosper, en Texas, y volvió a generar conmoción tras revelarse los nuevos detalles durante la investigación forense abierta en Cheshire que involucran al mandatario estadounidense.
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Lo que se precisó, es que la joven de 23 años, originaria de Warrington, había viajado a Estados Unidos para pasar las vacaciones con su padre, Kris Harrison, con quien mantuvo una fuerte discusión en relación con Trump horas antes del fatal disparo.
Aunque la policía local trató el caso como un posible homicidio, un gran jurado del condado de Collin decidió no presentar cargos penales contra el padre.
Sin embargo, durante la audiencia, el novio de la víctima, Sam Littler, relató que la discusión política escaló con rapidez, especialmente cuando Lucy cuestionó a su padre sobre cómo reaccionaría si una de sus hijas fuera víctima de agresión sexual.
Según su testimonio, la respuesta de Kris Harrison —quien afirmó que no le afectaría tanto porque tenía otras dos hijas— dejó a Lucy profundamente alterada, llevándola a retirarse a su habitación.
Littler también señaló que su pareja solía molestarse cuando su padre hablaba sobre el porte armas de fuego, un tema recurrente en la casa y también controversial en Estados Unidos.

¿QUÉ DIJO EL PADRE?
Los documentos presentados ante el tribunal revelaron que Kris Harrison había recaído en el consumo de alcohol el día del incidente, admitiendo haber bebido alrededor de 500 ml de vino blanco.
Asimismo, imágenes de CCTV confirmaron que había comprado dos cajas de Chardonnay horas antes del tiroteo.
Aunque no asistió a la investigación, envió una declaración en la que aseguró que el disparo ocurrió accidentalmente mientras mostraba a su hija una pistola Glock de 9 mm que guardaba en su mesita de noche y no fue la dicusión el detonante del homicidio.
Además, dijo no recordar si su dedo estaba en el gatillo en el momento del estallido.
Pero, la versión del padre contrasta con la de Littler, quien relató que escuchó un fuerte estruendo apenas 15 segundos después de que Kris llevara a Lucy a su dormitorio.
Al entrar, encontró a la joven tendida en el suelo mientras su padre gritaba incoherencias.
La policía que acudió al lugar detectó olor a alcohol en el aliento de Harrison, reforzando las dudas sobre su estado al manipular el arma.
A pesar de ello, la defensa intentó cuestionar la imparcialidad de la forense Jacqueline Devonish, solicitud que fue rechazada por el tribunal.
En tanto, la madre de Lucy, Jane Coates, describió a su hija como una “fuerza de vida”, apasionada, comprometida y siempre dispuesta a debatir sobre temas importantes.
Mientras la investigación continúa y se espera que la forense presente sus conclusiones, la familia de la joven insiste en que las circunstancias del disparo deben ser esclarecidas plenamente.
En paralelo, Kris Harrison afirmó en un comunicado que acepta las consecuencias de sus actos y «carga diariamente con el peso de la pérdida», aunque su versión de los hechos sigue siendo objeto de controversia.

