Un ciudadano venezolano identificado como José Vivas, de 40 años, perdió la vida acribillado a tiros en la ciudad de Nashville, en los Estados Unidos.
De acuerdo con medios locales, José Vivas era un mecánico oriundo de San Antonio del Táchira y conocido entre amigos como «Muelas».
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Como era de esperarse el ataque, ocurrido el pasado viernes, 20 de marzo, en el sector de Antioch, dejó conmocionados a familiares, allegados y vecinos, quienes lo describen como un trabajador incansable que buscaba salir adelante en Estados Unidos.
Lo que se detalló, es que fue acribillado a tiros mientras realizaba labores de reparación vehicular en plena vía pública.
Según reportes preliminares, Vivas se encontraba revisando un Hyundai Sonata junto a otra persona cuando se escucharon múltiples detonaciones.
El acompañante huyó de inmediato en el Toyota Corolla del venezolano, vehículo que posteriormente fue hallado abandonado en un complejo de apartamentos.
La Policía Metropolitana de Nashville confirmó que el sospechoso escapó en ese automóvil y, señalaron, que las investigaciones continúan para dar con su paradero.
Aunque José Vivas fue trasladado con vida a un centro de salud cercano, falleció pocos minutos después debido a la gravedad de las heridas.
Su muerte ha generado profundo dolor entre quienes lo conocieron, tanto en Venezuela como en Estados Unidos.
Vivas había emigrado hace cuatro años con la intención de mejorar su calidad de vida y se dedicaba a la compra, reparación y venta de vehículos usados, actividad que se convirtió en su principal sustento.
SUS ÚLTIMAS HORAS CON VIDA
Su hermano, Alexander Vivas, relató que la noticia los tomó por sorpresa y todavía intentan asimilar la tragedia.
Recordó que había hablado con José la noche anterior al crimen, cuando este le comentó que viajaría al día siguiente.
Ambos habían compartido recientemente la emoción del Clásico Mundial de Béisbol, un recuerdo que ahora adquiere un peso emocional aún mayor.
«Ha sido difícil, muy difícil recordar cómo era. Pero gracias a Dios, hemos tenido fuerza», expresó.
Alexander también destacó el carácter solidario de su hermano, a quien describió como un hombre excelente, siempre dispuesto a ayudar y apasionado por la mecánica.
Para la familia, la pérdida no solo representa un golpe emocional devastador, sino también la interrupción abrupta de los sueños que José construía en Nashville.
«Fue una tragedia terrible. Y poco a poco estamos tratando de encontrar justicia para él; no merecía que esto sucediera», afirmó.
Mientras avanza la investigación policial, la familia Vivas enfrenta ahora el reto económico de repatriar el cuerpo a Venezuela para darle sepultura en su tierra natal.
Para ello, han iniciado una campaña de recaudación de fondos con el objetivo de cubrir los costos del traslado y despedirlo rodeados de sus seres queridos.
La comunidad venezolana en Tennessee y en el exterior ha comenzado a movilizarse para apoyar dicha causa y exigir justicia por la muerte de un migrante que solo buscaba trabajar y construir un futuro digno.

