El exdirector del FBI James Comey fue imputado nuevamente este martes, 28 de abril, por una publicación en redes sociales en la que mostró conchas marinas formando el número «8647», una combinación que funcionarios del Gobierno interpretaron como una amenaza contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La cifra «86» es usada en la jerga restaurantera para indicar que algo debe ser retirado, mientras que «47» corresponde al número presidencial de Trump.
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Según los informes del caso, la acusación sostiene que la imagen publicada el año pasado constituía un mensaje dirigido al mandatario, lo que llevó a que Comey fuera interrogado por el Servicio Secreto y posteriormente enfrentara cargos federales.
Esta es la segunda imputación contra el exdirector del FBI desde el inicio del segundo mandato de Trump. Aunque los detalles formales de la acusación no han sido divulgados públicamente.
Comey, quien dirigió el FBI cuando Trump asumió la presidencia en 2017, ya había protagonizado tensiones con el mandatario tras ser destituido y comparar su estilo de liderazgo con el de un jefe mafioso.

En 2018, durante una gira mediática para promocionar su libro, afirmó que Trump actuaba «sorprendentemente similar a un capo», declaraciones que marcaron un quiebre definitivo entre ambos.
El departamento ya había presentado cargos contra Comey en septiembre, acusándolo de mentir al Congreso sobre las filtraciones a la prensa.
Dos meses después, un juez federal desestimó el caso. Se argumentó que el fiscal interino –que presentó los cargos– había sido nombrado de forma irregular.
EL CONTROVERSIAL «8647»
La controversia por la imagen «8647» escaló cuando Trump acusó públicamente a Comey de pedir el «asesinato del presidente». Señaló que el número «86» también puede significar «expulsar o eliminar» según el diccionario Merriam‑Webster.
Comey eliminó posteriormente la publicación. Aseguró que desconocía las connotaciones violentas atribuidas a la cifra, insistiendo en que su intención era política y no un llamado a la violencia.
