La madre de la comunicadora social Marifel Guzmán Chacín, injustamente detenida desde hace casi un año, manifestó profunda preocupación por la salud emocional de su hija, quien permanece privada de libertad en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana en Lechería, estado Anzoátegui, desde el 7 de febrero de 2025.
“Mi hija me escribió que ya no quería vivir más. Desde entonces yo no he podido dormir bien”, recordó la progenitora de la detenida, Evelyn Chacín, de acuerdo a una publicación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).
SENTENCIADA A DIEZ AÑOS DE PRISIÓN POR SUPUESTA INCITACIÓN AL ODIO
El Tribunal de Control N° 1 del estado Anzoátegui sentenció a Guzmán a 10 años de prisión por el supuesto delito de incitación al odio.
No obstante, la misma comunicadora explicó, a través de cartas enviadas a sus familiares, que recibió un beneficio que le permitió reducir su condena a seis años y cuatro meses.
Su arresto se produjo cuando funcionarios del Servicio de Inteligencia Policial (SIP) de Polianzoátegui, se la llevaron de su casa, ubicada en el sector Boyacá II de Barcelona, bajo el argumento de que debía acompañarlos a entregar unos insumos al hospital. Esa fue la última vez que sus familiares la vieron en libertad.
“El día que se la llevaron le pregunté a los funcionarios si la podía acompañar y me dijeron que no, que la iban a traer a las 9:00 de la noche, pero no fue así”, recordó Evelyn Chacín, de 69 años de edad.
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Desde entonces no ha parado de buscar una explicación a la detención de su hija. Lo único que ha encontrado son obstáculos judiciales: les han impedido juramentar un defensor privado y les niegan el acceso al expediente.
Marifel está presa por denunciar en sus redes sociales un despido, que consideró injustificado, del que fue víctima en el Departamento de Cultura adjunto a la Gobernación del estado Anzoátegui. Estas publicaciones fueron eliminadas de sus cuentas el mismo día de su detención.
En una carta que entregó a su madre, explicó que trabajó durante 11 meses en esa oficina, pero nunca le entregaron una constancia, ni copia del contrato que firmó. Mucho menos le explicaron las razones de su despido.
Mientras tanto, la estabilidad emocional de Marifel Guzmán continúa en franco deterioro, por lo que su madre y su hermana exigen la revisión del caso, acceso al expediente y la pronta liberación de la comunicadora social.

